Somos el

cambio y el

problema

La naturaleza es el lienzo en el que aparece 
la creación.
En un esfuerzo por domesticarla, 
dejamos una huella que preserva y afecta. 
Somos el cambio y al mismo tiempo el problema. 
Cometemos errores, constantemente.
La diferencia esta en verlo con otros ojos.
El ser humano pretende tener todo bajo control 
y sacude la responsabilidad al ver que las cosas 
salen mal. 

 

 


Para mí esta lloviendo, 
mientras para otro, ni una gota cae al suelo. 
Movemos montañas en busca de petróleo, 
producimos
producimos
y volvemos a producir.
El CO2 que escupen nuestras chimeneas 
y los tubos de escape en todo el mundo
están acidificando el océano, 
amenazando la vida marina. 
Contaminamos el aire que respiramos,
talamos todo a nuestro paso, 
la extinción de especies va a un ritmo revolucionado, 
superior que en los últimos 500 millones de años. 

 

¿y que hacemos? 
seguimos produciendo, comprando y volviendo a producir. 

 

 

Los efectos de nuestras acciones
llegan sin previo aviso y cobran factura para la tierra, 
muy cara.
Que ni con todo el dinero 
y tecnología del mundo 
podremos comprar ni solucionar. 
Hemos llegado a comprender 
que estamos experimentando un mundo material 
que no es material.
Un mundo con recursos limitados 
y averiados por nuestra existencia. 
Se dice 
que el humano ha evolucionado adaptándose a su entorno. 
Cuando realmente 
evolucionamos a través de la necesidad.
Es la naturaleza 
quien crea los desafíos que el hombre debe enfrentar, 
si es que en la tierra quiere continuar. 
Somos seres pensantes, 
y también podemos hacer las cosas de manera diferente. 
Tenemos la capacidad de replantearnos nuevas maneras 
de vivir, 
producir, 
consumir, 
existir, 
y de avanzar mano a mano con la sociedad, 
y con este planeta que llamamos hogar.